Es increible como en un mes se puedan vivir tantas experiencias, buenas y a veces tambien malas.
Hace unas semanas fui al funeral de una de las beneficiarias de Magdala que sufria problemas de estomago (algo bastante frecuente por desgracia).
Despues de cambiarme de ropa y ponerme un Kanga y cubrirme la cabeza con un velo (vestimenta tipica de la mujer tanzana) nos fuimos a Mtakuya que era la zona en donde vivia Margareth Dotela. Fue algo increible, todos sus vecinos estaban alli (las mujeres estaban a un lado y los hombres agrupados en el otro extremo) acompanando a la familia en esos duros momentos; sin embargo no se percibia un ambiente triste ya que la musica no paraba de sonar, los colores de las ropas de las mujeres eran alegres, y hacia un dia soleado como si el tiempo tambien quisiese alegrar ese momento.
Si me pidiesen que describiese con una palabra la escena diria sin duda: COMUNIDAD, era algo increible ver a todas las mujeres juntas ayudandose mutuamente. Ademas es costumbre que se le de algo de dinero a la familia, y asi era, por muy pobres que fuesen las mujeres.
Llego un momento que tengo que reconocer que casi se me cae una lagrima cuando muchas de las mujeres empezaron a agradecerme que estuviese alli, apretones de manos y muchas sonrisas fueron como un regalo.
Aun no he hablado de la musica……Ghospel, fuertemente enraizada en este continente, espiritual, mistica y llena de sentimiento.
En todo el tiempo que estuve alli aprendi lo que verdaderamente es una Comunidad.